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Nuestras Pascuas 2020: CRISTO HA RESUCITADO! ALELUYA! ALELUYA!

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Hola, queridos amigos! Hola, Padrinos y Madrinas de la Ciudad de los Niños!

 

 

FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN!

 

CRISTO HA RESUCITADO! ALELUYA! ALELUYA!

 

 

En esta ocasión queremos compartir con todos ustedes, nuestros angelitos guardianes, la hermosa experiencia vivida y compartida estos días de Semana Santa. Una Semana Santa tan diferente a la de otros años!

 

El distanciamiento no siempre distancia, a veces, el distanciamiento parece acercar, llamar a la intimidad, a la cercanía, como nos dice el Papa Francisco. 

 

En Ciudad de los Niños estamos viviendo un tiempo de puertas adentro, como en tantas otras familias. 

Somos una gran familia que vive en 4 casas, con 28 hijos que no son nuestros pero con quienes estamos compartiendo la vida, y con varias personas adultas que estamos para cuidarlos, servirlos, atenderlos y ayudarles a crecer.

 

Ya desde el 16 de marzo, fecha en que se suspendieron las clases, nos propusimos hacer de Ciudad de los Niños el mejor lugar posible para vivir y pasar este tiempo en que todas las otras actividades (de las que los chicos participan, fuera y dentro de la Ciudad de los Niños) quedaron suspendidas... Supimos de inmediato que teníamos que hacernos cargo y acompañar todas las horas de los chicos dentro de nuestra casa grande...

 

Se armó una "escuela" en horas de la mañana para hacer los deberes escolares con los niños de la escuela primaria. Por la tarde, se acompañan las actividades escolares de los adolescentes (8 adolescentes en nivel medio, todos diferentes cursos y diferentes escuelas), las actividades de dos jóvenes que asisten a la Cooperativa Todos Juntos, las tareas del Jardín de Infantes. se hacen las rutinas de gimnasio de los adolescentes que juegan al rugby... las tareas en la sala de computación... Pero nos sobraba el tiempo...

 

Entonces sumamos a los chicos a las actividades cotidianas de la casa. No sólo apoyando las tareas en las que habitualmente colaboran, sino aprendiendo a hacer cosas nuevas: Arreglar el parque fue algo que tomó su tiempo: aprender a usar las herramientas para cortar el pasto, a podar plantas, a dejar todo ordenado y prolijo; se lavaron las piletas de lona y se acondicionaron para guardarlas en las condiciones adecuadas, colaborar en la cocina, preparar los postres, a lavar los vehículos, las adolescentes a planificar actividades para entretener a los más pequeñitos (hay varios niñitos muy pequeños... con chupete y mamadera) ... En fin, una vida con mucha tarea tarea y un clima de mucha armonía... Un regalo de Dios, una maravillosa respuesta de los chicos, que entendieron y asimilaron la situación de la cuarentena, y una entrega muy generosa de la gente que asiste día a día para cumplir con su misión.

 

En este contexto, preparamos la Pascua. A puertas cerradas, y sólo con los que habitamos en la gran familia...

 

Ya pasado el Domingo de Ramos, celebrado en el patio y guardando las distancias necesarias... nos dispusimos a preparar el Triduo Pascual...

 

JUEVES SANTO... día del Mandamiento del Amor, en el que Jesús realiza la Última Cena con sus discípulos y lava los pies a sus amigos como gesto de humilde servicio

 

Jesús nos invita a su Cena...preparamos entonces una gran mesa en torno al altar, donde tendimos manteles blancos por ser parte de la familia de Jesús y los manteles de cada casa, como signo de llevar a esa Eucaristía la historia y la vida diaria en Ciudad de los Niños. Cada señora hizo el gesto del lavado de los pies a los niños y adolescentes que están bajo su responsabilidad. Momento hermoso. Llevamos panes hechos en casa para que al final de la celebración fueran bendecidos y comidos por todos. 

Y al final, quedó expuesto el Santísimo Sacramento, espacio y lugar de adoración y de encuentro personal con Jesús. El padre Barbero compartió más tarde un momento de oración y reflexión con los adolescentes.  

 

VIERNES SANTO...la celebración fue muy austera. Después de mirar el Vía Crucis a través de películas, nos dirigimos a la capilla para acompañar a Jesús muerto en la Cruz y rezar por todas las necesidades del mundo.

Y así fue que cada uno, hasta el más pequeño de los niños, se acercó al Cristo yacente para ofrecer su gesto de respeto.

 

SÁBADO SANTO. VIGILIA PASCUAL... Comenzamos la celebración a oscuras en el patio, encendiendo el fogón que luego sería bendecido por el sacerdote, proclamando el triunfo de Jesús sobre la muerte. CRISTO, Luz del Mundo! Un adolescente encendió el cirio pascual y cada uno de los niños/as y adolescentes se acercó a encender su velita. Así, y con mucho cuidado y cantando, caminamos en procesión hasta el templo, que permanecía a oscuras. 

Comenzamos la celebración, en el momento del canto del Gloria encendimos todas las luces, signo de la Vida Nueva y del orden nuevo que trae la Resurrección de Jesús.

Luego de la homilía, se bendijo el agua nueva y todos fuimos tocados y salpicados por esas gotas de bendición de la Pascua.

En el ofertorio presentamos al Señor nuestros dones: el Pan y el Vino que serían consagrados, las velitas que habíamos encendido al comienzo, como signo del interior de cada uno, que necesita ser reparado por Jesús, canastas con huevos de pascua como expresión de la esperanza y el dulzor del amor de Jesús Resucitado, y unas pastafrolas que recibimos de regalo como ofrenda y agradecimiento de toda la comunidad que nos ayuda y acompaña de tantas maneras para que esta Obra continúe mientras haya niños, niñas y adolescentes que lo necesiten.

 

 

Finalizamos el encuentro con una comida compartida, con el corazón gozozo de alegría!!!

 

GRACIAS A TODOS!!!

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

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June 24, 2020

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